Categorías
Actualidad Misión universitaria

Florecer el propósito universitario en postpandemia (1/3)

Primera sesión del ciclo «Universidad y Pandemia», organizado en mayo de 2021 por el Centro de Gobierno y Reputación de Universidades, de la Universidad de Navarra. Claves para salir de la crisis y reforzar la educación universitaria.

Las universidades deben reforzar el liderazgo del profesor para potenciar su papel formador de los estudiantes. Los profesores no deben conformarse con ofrecer a los estudiantes una transmisión de conocimientos, sino que pueden aspirar a jugar un papel relevante en la formación de su carácter, invitándoles a descubrir el sentido de sus vidas, haciendo de ellas personas con habilidades para el pensamiento crítico, con espíritu de servicio y un impacto positivo en la sociedad.

Este ideal permite a las universidades redescubrir (“florecer”) el propósito de la educación superior que tendría, como principal fruto, la “alegría” en la vida de los miembros de la comunidad universitaria.

Esta fue una de las tesis principales de la primera sesión del ciclo “Universidad y Pandemia” que celebró el Centro de Gobierno y Reputación de Universidades de la Universidad de Navarra, el pasado 13 de mayo de 2021.

La sesión fue impartida por Paul Ashwin, profesor de Educación Superior de la Universidad de Lancaster (Reino Unido) y autor del libro Transforming University Education, y Concepción Naval, catedrática y decana de la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad de Navarra. El acto fue moderado por Ruth Breeze, catedrática por la Universidad de Navarra.

Si no tuvo ocasión de ver la sesión, aquí puede ver completa la sesión titulada “El propósito universitario: Una educación con impacto social”.

En su exposición, la profesora Concepción Naval recomendó a las universidades cuidar con esmero la formación de los profesores con sesiones de aprendizaje e intercambio de experiencias entre docentes veteranos y noveles.

Este tipo de reuniones son muy positivas para compartir una misma cultura de pasión por la docencia y de atención por la misión universitaria. Naval subrayó también la necesidad de que los profesores atiendan al estudiante como persona con un horizonte vital que vaya más allá de los meros conocimientos y técnicas de aprendizaje.

Por la verdad que nos une

“Nos debemos interesar por cada estudiante, ayudarles a descubrir su sentido, su contribución a la sociedad. En esa relación aprendemos todos, el profesor y el estudiante, porque todos somos miembros de una comunidad que compartimos una misma verdad, la verdad que nos une”, afirmó.

En este sentido, Paul Ashwin coincidió con la profesora Naval que los estudiantes no son clientes, sino integrantes de la misma comunidad universitaria, que deben aprender unos conocimientos y potenciar sus capacidades que les sirva de orientación en el mundo.

Afirmó que la pandemia puede actuar como un acelerador de cambios que someta a la universidad a unas presiones externas: un deterioro de la financiación pública, una mayor inclinación hacia la empleabilidad, una mayor desigualdad entre universidades, etc…

En su opinión, la Universidad debe mantenerse firme en su objetivo de preservar su propósito universitario: ser una referencia de calidad en la transmisión del conocimiento al servicio de la sociedad.

Lecturas recomendadas durante la sesión:

  • Flourishing as the Aim of Education. A neo-Aristotelian View, de Kristján Kristjánsson (2019)
  • Teaching for Purpose. Preparing Students for Lives of Meaning, de Heather Malin (2018)
  • Los desheredados. Por qué es urgente transmitir la cultura, de François-Xavier Bellamy (2018)
  • El coraje de enseñar, de Parker Palmer (2017)

Sesiones del ciclo «Universidad y Pandemia»:

Categorías
Actualidad

Webinar Universidad y Pandemia

El Centro de Gobierno y Reputación de Universidades de la Universidad de Navarra ha organizado un webinar gratuito de tres días para reflexionar sobre el futuro de la Universidad en un escenario de postpandemia.

Los expertos expondrán sus lecciones aprendidas durante la crisis de la Covid-19 y algunas claves para una reconstrucción basada en un nuevo orden social y educativo.

Las sesiones serán los días 13, 17 y 20 de mayo, a partir de las 18.30 horas (CET).

El ciclo de webinars está dirigido a equipos de gobierno de universidades, directivos universitarios, profesores y miembros de la comunidad universitaria.

Las sesiones serán en el idioma del ponente, inglés y castellano.

INSCRIPCIÓN GRATUITA: Puede inscribirse en este enlace.

Consulte aquí todos los detalles del webinar y aquí puede descargarse el folleto de la actividad.

Aquí puede conocer el contenido de las sesiones del ciclo ya celebrado:

Categorías
Actualidad

Tu&Co: mentoring universitario para la mejora del estudiante

Mentoring universitario. Claves para mejorar el asesoramiento académico y personal de los estudiantes universitarios.

Cualquier universidad que se precie tiene como parte importante de su misión, la formación académica, cultural y personal de sus estudiantes. El mentoring personal entre profesor y alumno es una de las actividades clave para llevar a cabo esta misión. El mentoring (o asesoramiento) busca conocer la realidad particular de cada alumno para ayudarle, estimularle y proponerle nuevos retos de crecimiento durante su etapa universitaria.

Para llevar a cabo esta misión, ha nacido Tu&Co, programa de mentoring basado en el desarrollo de competencias, desarrollado en Tecnun-Escuela de Ingeniería de la Universidad de Navarra y aplicado actualmente en esta institución universitaria. La propuesta, con su material y experiencia, se ha recogido en el libro “Tu&Co: Mentoring universitario”, publicado recientemente por Eunsa.

El programa busca ayudar a los profesores a que se interroguen por la esencia de su trabajo docente: ¿Cómo mejorar mi labor como mentor? ¿Cómo pasar de la esfera académica a las conversaciones con los alumnos? ¿Qué puedo hacer para ayudar a mis alumnos a ser mejores profesionales? ¿Dónde encontrar ideas y recursos para cumplir este propósito?

El programa intenta dar respuesta a estas y otras preguntas mediante un método de trabajo, serio y riguroso, que persigue dos objetivos: el primero, diseñar una metodología formal, con unas etapas claras y recursos útiles para ayudar al profesorado en su labor de mentoring. El segundo, contar con el saber y la experiencia de los propios profesores y alumnos. De hecho, buena parte del trabajo consistió en recopilar la experiencia de muchos de ellos, sistematizarla y ponerla por escrito.

El trabajo previo a la elaboración del programa duró varios años y consistió en múltiples pruebas piloto, entrevistas en profundidad, grupos de trabajo con expertos, una tesis doctoral y varios proyectos de fin de grado, y validación con alumnos y empresas. Finalmente, como resultado de este proceso, se llegó a la formulación de 12 competencias, que se describen en la imagen adjunta.

La propuesta incluye también los cuestionarios de evaluación, el cuaderno de trabajo para el análisis de la evaluación competencial, las guías para desarrollar las competencias, una plataforma digital que integra todos los contenidos, y un programa informático para gestionar la evaluación de competencias y generar automáticamente el informe de diagnóstico. Además, desarrollamos talleres de formación para los mentores.

Un libro para implementar el programa

Los autores del libro son Álvaro Lleó de Nalda, Álvaro Ruiz Pérez y Fernando Agholor Darlington. En su primer capítulo, el libro explica el desarrollo de las competencias como metodología para desarrollar un proceso de mentoring. El segundo capítulo detalla los cuestionarios de evaluación de las competencias. El tercero contiene el cuaderno de trabajo para analizar los resultados de la evaluación, identificar las competencias sobre las que trabajar y las pautas para formular un plan de mejora.

El cuarto capítulo ofrece las guías de trabajo estructuradas en 6 partes: definición de la competencia, comportamientos característicos, síntomas de carencia, preguntas para la reflexión, sugerencias de mejora y recursos (libros, películas, videos, artículos y herramientas) para ahondar en cada competencia. El último capítulo recoge dos casos, basados en experiencias reales de estudiantes de la Universidad de Navarra, elaborados para la formación de profesores.

Mentoring universitario. Claves para mejorar el asesoramiento académico y personal de los estudiantes universitarios. El libro “Tu&Co: mentoring universitario” puede adquirirse a través del portal digital de Eunsa.

Categorías
Reputación

Victor Allende: “La actividad filantrópica no es caridad”

 

Víctor Allende director ejecutivo de Banca Privada y Premier de CaixaBank, participó en el Congreso Building Universities’ Reputation con una sesión titulada Alumni Giving, no solo una cuestión económica. Compartió su experiencia sobre filantropía estratégica y destacó la importancia de encontrar creencias compartidas como punto de partida para cualquier futura relación.

Los seres humanos tienen ganas de ayudar. Para ello las instituciones deben encontrar mecanismos para que puedan colaborar en sus proyectos. La filantropía es la ayuda desinteresada, por ejemplo a través de donaciones. Pero donar trasciende de la mera acción de invertir en proyectos con beneficio social. La intención de ayudar a quienes lo necesitan, debe enfocarse en destinar fondos en proyectos viables, con resultados claros y transparentes.

Para poder ser ayudado se necesita tener un proyecto que rinda cuentas, involucrar a personas que estén identificadas con la causa y crear una relación de compromiso, entre el proyecto y el donante. Se parte de la idea de compartir y vincularse con proyectos que desean cambiar el mundo.

¿Se refleja en la empresa la formación recibida en la universidad en temas relacionados con la responsabilidad social?

Por supuesto. Las empresas están dirigidas por personas y nuestra formación, tanto académica como en valores, tiene una influencia en la gestión. Pero cuando coinciden valores de una universidad con valores y principios de una empresa, el factor multiplicador de las sinergias que pueden darse es enorme. Y tiene una incidencia directa en algo capital para cualquier entidad: la reputación.

¿Cómo se pueden conseguir donaciones?

En primer lugar, debemos tener claro que las donaciones, la actividad filantrópica, no es caridad. Buscar fondos a través de la filantropía implica una presentación de proyectos firmes y transparentes, que logren la atención de los donantes. Pero no solo en el momento de realizar la donación. El acompañamiento en todo el proceso para el que se han solicitado fondos contribuye a la sensación de legado que arraiga en los donantes.

¿Cuáles son las principales barreras que atraviesan las empresas o personas que pertenecen a esa empresa para realizar donaciones?

La principal barrera es encontrarse con una presentación del proyecto que no cumpla con los requisitos de transparencia que hoy se demandan en la sociedad.

«El proyecto debe tener un objetivo cuantificable y rendir cuentas»

Lo anterior se relaciona con el concepto filantropía estratégica, ¿podría explicarlo?

Se trata de someter a la actividad filantrópica a los mismos procesos y estándares que se exigen en la empresa. Por ejemplo, los proyectos para los que se solicitan donaciones deben enmarcarse en un plan estratégico de filantropía del donante. Es un punto de partida mucho más sencillo para todas las partes. También, el proyecto debe tener un objetivo cuantificable, y rendir cuentas. Enlazo con lo que comentábamos antes sobre la transparencia y el desarrollo junto al seguimiento del proyecto y unos resultados concretos para poder analizar, al final de todo el recorrido, si las expectativas de todos los actores implicados se han cumplido. Por ejemplo, durante el año pasado en CaixaBank se han organizado más 112 eventos para formar a los clientes en este ámbito, es una forma de cómo entendemos el término “filantropía estratégica”.

Categorías
Reputación

¿Cómo cultivar la relación con los alumni?

Durante nuestro congreso, celebrado los días 2, 3 y 4 de octubre de 2018 en Madrid, hablamos del rol de los alumni como embajadores de reputación. El vínculo del antiguo alumno nace y se fortalece sobre todo en su paso por la universidad. Si la experiencia del estudiante es positiva, memorable, se crea un sentido de pertenencia que tiene vocación de permanencia. Ese vínculo fomenta en el estudiante un sentido de responsabilidad que le lleva a poner los medios para ayudar a las siguientes generaciones de universitarios. Así, el antiguo alumno se involucra de diversas maneras, participa en actividades, comparte su experiencia y ofrece su consejo.

Dentro de las conclusiones del congreso conviene profundizar en el rol que juegan los antiguos alumnos en la construcción de la reputación. Para colaborar con la reputación de su institución conviene crear un verdadero engagement, ese compromiso y conexión que se forja desde su primer día de universidad. Una vinculación a largo plazo. Además, los alumni son un factor clave para identificar gaps entre el conocimiento y la oferta docente, junto a las necesidades del mercado laboral.

Os dejamos el siguiente vídeo donde tres expertos (Tan Eng Chye,rector de la Universidad Nacional de Singapur, Yashraj Jain, gerente de Investigación en CASE y Jacob Jensen, director ejecutivo senior de Technical University of Denmark comparten tres ideas para cultivar la relación con los antiguos alumnos:

Conocer la importancia del engagement

Crear una experiencia para toda la vida.

Hacer de los antiguos alumnos una comunidad que aporte valor a la universidad.

Categorías
Gobierno universitario Uncategorized

Así será la Universidad del futuro que cambiará su trabajo

Tres rectores de grandes universidades internacionales cuentan a EXPANSIÓN cómo será la educación superior de los próximos años y ofrecen pistas para acabar con la brecha entre el mundo académico y el mercado del empleo real, y sugerencias para adaptar las carreras a las nuevas exigencias de las profesiones que van apareciendo y de los modelos de trabajo que cambian nuestra vida profesional.

La Universidad -al menos en España- ha estado en las últimas semanas en el centro del debate público, en las portadas de los diarios, en las cabeceras de los informativos y en las conversaciones de la gente… Tesis dudosas, másteres sospechosos, alumnos célebres que reciben favores y títulos que no merecen… Este ha sido el centro de un debate que no ha tenido en cuenta algunas cuestiones fundamentales, como el abismo entre el mundo académico y la realidad de un mercado laboral cambiante; las verdaderas oportunidades que la formación universitaria ofrece a los futuros profesionales; la necesaria adaptación a las profesiones y empleos del futuro… Qué es hoy la Universidad y qué será mañana resulta una incógnita de la que depende la carrera de quienes llegan a la educación superior. Obtener respuestas sobre esto es tan complicado como conseguir consejo acerca de qué carrera estudiar, qué sector, qué empleo o profesión tendrá futuro en los próximos años.

Tres rectores de grandes universidades internacionales que participaron esta semana en una sesión especial sobre el futuro de la Universidad, organizada por la Universidad de Navarra con motivo de la inauguración de su nuevo campus en Madrid, responden a grandes cuestiones sobre la educación superior y cómo será ésta en los próximos años:

Reducir la brecha

El mundo académico y la realidad del mercado laboral viajan a diferentes velocidades, cuando no en sentido contrario. Bert van der Zwaan, rector de la Universidad de Utrecht y presidente de la Liga de Universidades de Investigación Europeas, cree que «las prácticas en la industria o en compañías relevantes ayudan a reducir la brecha entre el mundo académico y la realidad de la empresa. Ofrecen al estudiante la posibilidad de reunir conocimientos y habilidades en un campo de experiencia notable en el que éste desea trabajar en el futuro. Sobre todo en el Norte de Europa, la empleabilidad se toma muy en serio, y eso implica que la Universidad es corresponsable de esa empleabilidad». Tan Eng Chye, presidente de la Universidad de Singapur, considera que «las empresas de todo el mundo se enfrentan a una crisis de habilidades más que a una crisis de empleo. Los empleadores detectan una brecha entre las capacidades que necesitan y lo que ven en los recién graduados. En Singapur, nuestras facultades revisan regularmente un riguroso plan de estudios junto con los líderes de la industria y asesores internacionales para garantizar que los cursos que se ofrecen siguen siendo relevantes para satisfacer las necesidades de la industria».

«Las empresas de todo el mundo se enfrentan a una crisis de habilidades más que a una crisis de empleo. Los empleadores detectan una brecha entre las capacidades que necesitan y lo que ven en los recién graduados»

Por su parte Alfonso Sánchez-Tabernero, rector de la Universidad de Navarra, cree que «se habla de la universidad como si todas fueran iguales, que en el fondo es como si todos los restaurantes del mundo lo fueran también, tanto el que cobra 200 euros por comer como el que cobra cinco. Hay universidades buenas, regulares y malas; las hay que están muy cerca de la vida empresarial y otras muy lejos… Deberíamos hablar de lo que debe hacer cada universidad en concreto, no el mundo académico. O partimos de la base de que las universidades son realidades muy diferentes o no acertaremos con el problema».

El rector de Utrecht explica que «el problema no es atraer a más estudiantes: la educación masiva es la norma en todos los países de la UE, y eso significa que ya hay demasiados estudiantes con educación académica, más de lo que el mercado laboral puede absorber. Las universidades están sobrecargadas, y si queremos aumentar el grado de participación en la educación superior (como quiere la UE), necesitamos más dinero para facilitar la enorme cantidad de estudiantes que ingresan a la universidad. Debemos invertir en la empleabilidad, dándoles las habilidades para desarrollar una carrera exitosa».

Van der Zwaan señala que el problema real no es la cantidad de estudiantes, sino la diversidad: «Cada vez más alumnos de clases sociales superiores tienen un acceso más fácil a la educación superior que aquellos con talento de clases sociales más bajas o de origen migrante. Esto llevará a una profunda división en la sociedad (que ya existe en Estados Unidos) y que podría ser problemática para Europa también en el futuro».

Tan Eng Chye añade que «las mejores universidades atraen a académicos de primer nivel, lo que abre oportunidades para los estudiantes e investigadores. Para la Universidad de Singapur, la reputación entre académicos y empleadores se fortalece con los rankings universitarios internacionales que aumentan nuestra visibilidad. Los estudiantes deberían elegir una universidad que destaque en un área en la que estén interesados, ya que abrirá oportunidades más especializadas. Esa elección de universidad también afectará a su vida intelectual, social y profesional».

Profesiones con éxito

¿Puede la Universidad adaptarse a la evolución del mercado laboral y a los cambios en las nuevas profesiones que surgen? Sánchez-Tabernero recuerda que «hace 25 años, la Universidad de Navarra proporcionaba sobre todo conocimientos útiles para la vida laboral. Entonces decíamos ‘aquí tienes la geometría descriptiva, el derecho constitucional o la historia contemporánea que es necesaria para tu trabajo’. Pero el dinamismo ha hecho que los trabajos cambien muy deprisa y, por lo tanto, ahora, más que enseñar conocimientos, formamos a gente creativa, innovadora, culta, flexible, con capacidad de aprender, de trabajar en equipo, con curiosidad intelectual. Formamos en una serie de habilidades analíticas y en una actitud ante la vida profesional que permite una permanente adaptación. Y esto es más difícil que lo que hacíamos antes, pero resulta más necesario; constituye la base de la educación actual. La máxima capacidad de adaptación tiene que ver con la máxima formación cultural de las personas, puesto que la gente más culta es la que sabe entender qué pasa en el mundo que le toca vivir».

«La máxima capacidad de adaptación tiene que ver con la máxima formación cultural de las personas, puesto que la gente más culta es la que sabe entender qué pasa en el mundo que le toca vivir» Alfonso Sánchez-Tabernero, rector de la Universidad de Navarra.

Tan Eng Chye apunta que un estudio realizado por McKinsey en 2017 estimaba que casi una cuarta parte de las actividades laborales en Singapur desaparecerán en 2030: «La Cuarta Revolución Industrial y los rápidos avances tecnológicos harán obsoletos muchos trabajos y crearán empleos que aún no existen y que pueden requerir conocimientos y habilidades que no están dentro de los planes de estudios universitarios actuales. Es necesario un cambio de mentalidad en las universidades sobre lo que implica la educación y cómo se imparten los conocimientos y habilidades».

El rector de la Universidad de Singapur recuerda los planes de su universidad para introducir habilidades establecidas (estadísticas y programación) en todo el currículo, desarrollando así la conciencia de los estudiantes sobre el análisis de datos y el pensamiento computacional que prepare a los alumnos para tecnologías disruptivas en el lugar de trabajo.

Nuevas habilidades

Sobre las capacidades y habilidades profesionales que necesitan hoy los estudiantes, Sánchez-Tabernero opina que «una cuestión vital es evolucionar del estudiante pasivo -que recoge lo que recibe- al estudiante activo, protagonista de su proyecto de formación y que tiene que contestar preguntas básicas como ‘para qué estoy en el mundo’, ‘para qué me quiero formar’, ‘cuál quiero que sea el impacto de mi trabajo en la sociedad’, o ‘qué tengo que saber para que realmente ese impacto se produzca’. La Universidad debe formar personas con criterio y buen juicio acerca de las cuestiones fundamentales, y que sepan adquirir hábitos como la laboriosidad para ser capaces de poner en práctica lo que quieren hacer en la vida».

Van der Zwaan otorga una gran relevancia a «las llamadas habilidades del siglo XX, incluidas las soft, como colaborar o expresarse adecuadamente». Pero también a las habilidades digitales. Y asegura que «los estudiantes han de ser entrenados más en términos de agilidad y creatividad: cómo resolver problemas es más importante que la absorción de conocimientos. El conocimiento estará omnipresente en el futuro usando archivos digitales, pero utilizándolo de una manera adecuada y creativa, y hacer las preguntas apropiadas es una habilidad que no todas las universidades pueden enseñar».

«Los estudiantes han de ser entrenados más en términos de agilidad y creatividad: cómo resolver problemas es más importante que la absorción de conocimientos. El conocimiento estará omnipresente en el futuro usando archivos digitales, pero utilizándolo de una manera adecuada y creativa, y hacer las preguntas apropiadas es una habilidad que no todas las universidades pueden enseñar» Bert Van Der Zwaan, rector Universidad Utrecht (2011-2018)  y Presidente. Liga de Univ. de Investigación Europeas (2016-2018)

A todo esto el rector de Utrecht añade que «la Universidad nunca puede predecir cómo se desarrollará el mercado laboral. Los estudiantes nunca pueden estar adecuadamente preparados para el trabajo del futuro, pero está claro que el mercado laboral se volverá cada vez más volátil y requerirá más agilidad y adaptabilidad. Se acabó el empleo para siempre, y esto requerirá, además del conocimiento, más habilidades de resolución de problemas que las que tienen la mayoría de los estudiantes en este momento. También la capacidad de lidiar con situaciones inesperadas de una manera flexible. Más importante que el conocimiento en sí mismo es la capacidad de hacer buenas preguntas y resolver problemas de una manera creativa».

Emprender e investigar.

El rector de Utrecht también insiste en la importancia de dar a los estudiantes la oportunidad de desarrollar habilidades empresariales: «Muchos no terminan en el mundo académico sino en el sector privado, y necesitan capacidades para crear sus propios negocios. Muchos académicos no están bien preparados para entrar en el mercado laboral».

Tan Eng Chye recuerda que su universidad comenzó la NUS Enterprise en 2001 para encender el espíritu emprendedor en el mundo académico: «Se trata de fomentar jóvenes talentos con una mentalidad empresarial y global, y promover la innovación y el espíritu innovador».

Sánchez-Tabernero explica que «para la Universidad de Navarra el emprendimiento resulta vital y, de hecho, se ha concretado en la iniciativa Innovation Factory, que tiene como finalidad introducir y promover el espíritu emprendedor entre los alumnos, graduados e investigadores. Estamos en una sociedad que ha mitificado la idea del trabajo fijo, que no se sostiene en el tiempo porque las empresas van a mutar. Que haya personas emprendedoras implica que son capaces de crear compañías que generan empleo».

El rector de Navarra asegura que «no hay verdadera Universidad sin investigación. Esta es necesaria porque un auténtico profesor universitario no repite en clase lo que dijo el año anterior, sino que está en la frontera del conocimiento en su ámbito concreto, y esa es la materia de su docencia. Sin investigación no hay buena docencia y no hay buen aprendizaje. Además, la investigación tiene que ver con otra gran misión de la Universidad, además de formar a los estudiantes: avanzar en los distintos ámbitos científicos: médico, tecnológico, humanístico, jurídico… produciendo nuevo conocimiento. Y si la docencia es cara, la investigación también lo es. Que esta sea buena implica una cierta capacidad para conseguir recursos, participar en proyectos competitivos nacionales, europeos e internacionales, obtener recursos haciendo investigación aplicada para empresas, mediante fundraising o con la gestión del endowment del patrimonio, e invertirlos bien en investigación interdisciplinar de grupos con masa crítica suficiente para propiciar avances significativos en cada ámbito científico».

El rector de la Universidad Nacional de Singapur destaca la importancia de «que las universidades sean altamente innovadoras y creen valor distintivo a nivel global, contribuyendo con impacto y convirtiendo la investigación de vanguardia en importantes beneficios económicos, de salud y sociales».

Van der Zwaan añade que «la investigación fundamental y aplicada es extremadamente importante para las innovaciones que impulsan la economía. Las universidades de investigación contribuyen enormemente a ello. En Europa hay fondos suficientes de los gobiernos locales y nacionales, y de la UE, que invierten profundamente en innovación de alto nivel. El problema es que Europa está rezagada respecto de las inversiones en este ámbito de la industria privada: en Estados Unidos, las inversiones privadas son mucho más altas y, por lo tanto, la cantidad total de fondos disponibles para la investigación también es mayor».

Artículo publicado en el periódico Expansión el 5 de octubre de 2018

Categorías
Reputación

Conclusiones Building Universities’ Reputation 2018

El congreso BUR 2018, celebrado en la nueva sede de la Universidad de Navarra en Madrid, ha analizado el papel de los Alumni en la reputación universitaria

En la tercera edición del Congreso Building Universities’ Reputation se ha analizado cómo los antiguos alumnos pueden convertirse en un punto clave para la construcción de la reputación universitaria. Desde ayer, una veintena de expertos han explicado diversos aspectos de la relación entre los Alumni, la universidad y su reputación. Tres de los ponentes, Ángel Gómez Montoro, director del nuevo Campus Madrid de la Universidad de Navarra; Ángel Alloza, director de la Fundación Corporate Excellence y Mark Sudbury, consultor del World 100 Reputation Network, han resumido las conclusiones del congreso:

1.- La relación entre la Universidad y los alumni debe vertebrarse sobre el propósito, los valores y creencias compartidas. Esta vinculación se da en una doble dirección. Las universidades tenemos la oportunidad de activar el propósito a través de los alumnis: impacto, transformación, legado, etc…

2.- La Universidad debe encontrar su propio camino para definir y fortalecer la relación con sus antiguos alumnos en función de cuáles es su “valor diferencial” y contribución a la sociedad.

3.- Los alumnis juegan un rol determinante en la construcción de la reputación de las organizaciones. No son clientes, no son stakeholders; son personas. Hay que mantener una relación antes, durante y después de su vida universitaria. El verdadero engagement es el compromiso desde el momento que se es alumno. Vinculación a largo plazo, sin prisa.

4.- Relación de diálogo y escucha. Esto permite integrar la estrategia alumni en el plan estratégico de la Universidad. La vinculación con el antiguo alumno debe formar parte de las directrices de gobierno de la Universidad. Esto ofrece oportunidades de mayor relación, ayuda a proyectos, financiación de la Universidad…

5.- Extender la cultura de vinculación con los antiguos alumnos a toda la Universidad y todos los profesionales de la Universidad: Rectorado, Oficina Alumni, deans, staff y muy especialmente claustro de profesorado.

6.- Empleabilidad. Los alumni son una excelente oportunidad para identificar el gap entre el conocimiento y la oferta docente de la Universidad y las necesidades del mercado laboral.

7.- Relevancia del contenido en la nueva era del cambio de la influencia. Las universidades serán relevantes en la conversación con sus antiguos alumnos si aportan contenidos de calidad. Sé relevante, haz comunidad. Definir una estrategia de contenidos de calidad para vincularse con los Alumni, darles la palabra y la distribución de esos contenidos.

8.- La reputación es calidad percibida. Las percepciones de los stakeholders deben contribuir a transformar a la Universidad. Necesitamos identificar los indicadores más adecuados para medir la reputación y la vinculación entre la Universidad y los antiguos alumnos. Medir para avanzar e impulsar planes de acción.

El Congreso Building Universities’ Reputation cuenta mañana con un evento especial en el que, en dos mesas redondas, se analizará el futuro de la universidad en las vertientes de investigación, innovación y networking. A las 11:15 intervendrán el Rector de la Universidad Nacional de Singapur, Tan Eng Chye y el presidente de la Liga de Universidades de Investigación Europeas (2016-2018), Bert van der Zwaan.

Categorías
Reputación

Relación entre la reputación, responsabilidad social y la empleabilidad de los alumnos

Cualquier actividad en la que se involucren de lleno los estudiantes, va a ser un factor determinante en el futuro de ellos y de la sociedad. Gran parte de esas actividades se van a desarrollar en las universidades, y estás tiene que ser el potenciador principal de esas iniciativas. Así lo comentó Elena Chernyshkova, presidenta de Sistema Charitable Foundation, en una entrevista realizada en el Building Universities’ Reputation 2017, en la que mencionaba que las universidades no son únicamente entidades con un factor de negocio, sino que también tienen el objetivo de convertirse en entidades sociales y responsables.

En otras palabras, las universidades no solo tienen el objetivo de formar, de la mejor manera,  a los estudiantes en el ámbito profesional, sino que tienen el deber de influir de manera activa en el crecimiento social y personal de cada uno de ellos, para que logren, en un futuro, ser ciudadanos activos y con una misión importante en el transcurrir de la sociedad.

Según Chernyshkova, la reputación de las distintas universidades se vuelve un factor de gran valor a la hora de tomar la decisión de a qué centro universitario se va a asistir para cursar la carrera, por lo que, la institución universitaria, pensando en el estudiantado y su futuro, tiene que lograr esa relación recíproca entre la calidad del producto y la reputación del mismo.

“Es una buena forma de seleccionar  buenos estudiantes”, opinaba Chernyshkova acerca de la fuerte influencia que el centro universitario va a crear en la decisión posterior de conseguir empleo. Por lo tanto, la oferta académica de la universidad sincronizada con la mejor reputación posible en conjunto con las iniciativas propuestas por los estudiantes, va a ser una fórmula ganadora en la posterior empleabilidad del alumnado.

Categorías
Reputación

La clave de la reputación de Harvard: Los alumni

El ambiente de las universidades es de las situaciones más enriquecedoras gracias a variedad de los grupos de interés que existen alrededor de ellas (padres, alumnos, profesores, investigadores, donantes, etc.) Paul Andrew, Vice President of Communications and HPAC at Harvard University, cuenta el potencial que tienen estos grupos a la hora de volverse líderes de opinión en sus respectivos ámbitos.

Andrew habla de la importancia de que las universidades se centren en esos grupos de interés individualmente y en cada uno de los individuos que componen esos grupos, para lograr una comunicación eficaz, y así, poder satisfacer, informativamente, las necesidades que se tengan. El trabajo por fortalecer esos grupos de interés va a afectar a que las universidades puedan forjar lazos y relaciones más fuertes y así poder llegar a influir más.

Desde Harvard, el trabajo para incrementar sus relaciones con esos grupos de interés se hace mediante la enseñanza, la investigación y la docencia, no siendo utilizados como intangibles, sino como pilares de la misión de Harvard. Programas diseñados para mejorar la enseñanza presencial y a distancia, ayudado de la implantación de las nuevas tecnologías, provocan que esta universidad siga manteniendo esa resonancia a nivel mundial.

La forma más sencilla y precisa de medir el trabajo y esfuerzo implementado en la docencia es a través de sus antiguos alumnos. No solo por el aumento de los alumni, sino por su peso e impacto que tienen en sus determinados ámbitos profesionales. Los antiguos alumnos van a determinar el prestigio y la reputación que va a tener el centro universitario, por lo que el compromiso que se tiene que tener con ellos, mediante la actualización y el posicionamiento en vanguardia de los planes de estudio, tiene que ser uno de los objetivos primordiales a tratar.

 

Categorías
Gestión universitaria

¿Por qué es importante la internacionalización de la universidad?

Los universitarios internacionales se fijan en muchas variables a la hora de escoger el centro de estudio. Algunas de ellas pueden ser el país, cuál ciudad es mejor, más bonita, cuál es la mejor institución para formar en una determinada área de especialización, entre otras. Hans de Wit, Director of the Center for International Higher Education, del Boston College, señala que la reputación se vuelve un buen indicador, pero que va a depender de la calidad de la educación.

Los estudiantes internacionales tienen que hacer una decisión calculada a la hora de escoger la universidad. Esa decisión la hacen basándose en la información que tienen, una de ellas son los rankings de reputación.

La internacionalización se vuelve un aspecto muy importante ya que, como dice de Wit “(…) somos una sociedad global del conocimiento”. Ese conocimiento se vuelve el principal factor para poder construir las sociedades actuales. Las universidades, su reconocimiento y su competencia al más alto nivel, se convierte en el canal principal para cultivar ese conocimiento.

Esa búsqueda de la internacionalización mediante el cultivo del conocimiento se tiene que buscar sin sacrificar la calidad de la institución.  Los rankings son importantes para la reputación y el crecimiento de las universidades, pero no pueden convertirse en el único objetivo de estas, ya que se podría perder el norte. La calidad no se va a definir por el puesto del ranking en el que se encuentre nuestra universidad, sino que la va a definir la misión de la universidad, nuestra composición como institución.

Es importante que cada universidad evalúe el cómo, en el contexto concreto de trabajo, la internacionalización pueda jugar un papel importante para potenciar nuestra institución.